¿Por qué los niños aprenden jugando?

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El juego como método de trabajo

Cuando los adultos decidimos “jugar” a algo, este juego siempre tiene como objetivos (además de pasar un buen rato de ocio y entretenimiento) potenciar habilidades que ya tenemos, para hacernos mejores, o la adquisición de otras nuevas. Las habilidades, como todos sabemos, se mejoran y perfeccionan mediante la práctica.

Pensemos por un momento en un deporte que nos guste, como el tenis o montar en bici. Cuanto más lo repetimos mejores nos hacemos. Cuantos más años entrenemos mejores serán las estrategias que utilicemos.

Lo mismo pasa con los juegos de mesa, donde la lógica y el ingenio son importantes para trabajar nuestro rol estratega, ya sea en equipo o de forma individual.

Pues bien, ahora que sabemos que los juegos nos aportan algo mucho más allá de la diversión, nos será más fácil entender cómo los niños aprenden jugando y cuál es su verdadero significado en la pedagogía de Maria Montessori.

 

El significado del juego en el Método Montessori

Muchas personas tienen la percepción de que los niños que acuden a un colegio Montessori no aprenden nada porque pasan el tiempo jugando.

Aunque es cierto que “jugar” puede entenderse de muchas formas diferentes, en los párrafos anteriores hemos querido que reflexionarais un poco sobre un concepto muy concreto de juego, porque es igual de aplicable en adultos y en niños.

 

La importancia del juego y el desarrollo creativo

Para un niño, el juego es una actividad que realiza porque le gusta, le es agradable y se dirige a ella de forma voluntaria. Al mismo tiempo, implica solución de problemas, aprendizaje de nuevas habilidades sociales relacionándose con los demás, habilidades físicas como la destreza y la coordinación, y nuevo lenguaje. La cooperación con los otros y la paciencia cuando el juego supone ir por turnos son también una forma de trabajar el respeto hacia los compañeros.

Todo ello está relacionado con la creatividad, importantísima en esta y otras etapas del desarrollo.

Maria Montessori consideraba juego y trabajo como sinónimos, de ahí las malas interpretaciones que muchos han hecho sobre sus teorías de educación y crianza.

El juego ayuda al niño a aprender y asociar nuevas ideas, a ponerlas en práctica y, entre otras muchas cosas, también a superar problemas emocionales. Un claro ejemplo de ello es “jugar a papás y a mamás” ¿quién de vosotros no recuerda haberlo hecho?

 

Juegos estructurados y que tienen como fin el aprendizaje

Con el material Montessori se pueden practicar infinidad de juegos estructurados con los niños; con ellos se les prepara de forma concreta para el aprendizaje de matemáticas, lecto-escritura y lenguaje, memoria y muchas otras áreas importantes de la vida práctica. Esta preparación les facilitará la adquisición e interiorización de nuevos conocimientos.

 

Talleres Papallona, inspiración Montessori

El niño, mediante el juego, aprende y disfruta al mismo tiempo en un espacio preparado para su comodidad. Se siente protagonista de todo aquello que hace, lo cual fomenta su autonomía, responsabilidad, interés y autoconcepto de sí mismo al verse como persona activa en todo lo que realiza.

 

Los talleres de Papallona y su compatibilidad con la escuela tradicional

Nuestros talleres son perfectamente compatibles con la escuela tradicional, ya que refuerzan y potencian muchos procesos y funciones en los niños como la memoria y la atención, entre otros.

Nunca está de más tener otra visión sobre el aprendizaje. Por eso, como padres, os invitamos a que conozcáis nuestro espacio y materiales educativos.

 

 

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